Cuando despertó del coma contempló un techo desnudo y escuchó el monótono ruido de una máquina que hinchaba sus pulmones con un aire tan frágil como artificial. Pronto descubriría que la brisa sólo podría acariciar su rostro.
Le dijeron que a partir de entonces, ésa iba a ser su vida. Y él se habría rebelado si la naturaleza, el azar, o el mismo Dios, no hubieran decidido negarle hasta la posibilidad de la rebelión. Su vida se iba a limitar a contemplar a través de una ventana la vida de los demás.
Desde su inmovilidad absoluta, decidió situarse en el umbral de la libertad.
Por eso dedicó su voz rota y sus pensamientos lúcidos a cultivar las buenas amistades, no para sentirse acompañado mirando el mundo, sino para encontrar entre aquellos amigos la mano que un día, antes o después, le devolvería las riendas de su propia vida, y le abriría la puerta de la libertad.
Jorge León in memoriam.

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Imagen: "On the Threshold of Liberty". René François Ghislain Magritte. 1930.
Óleo sobre lienzo. Museo Boymans van Beuningen. Rotterdam. Holanda.