La Coctelera

El encuentro con el señor Burdick.

Posteado por: El Palomo Miope el 21 feb En: Libros - sin comentarios

Lo descubrí casualmente allí, ordenado en su estantería, mostrando discretamente su fino lomo.

"Los misterios del señor Burdick" es un librito de Chris Van Allsburg de apenas 27 páginas, editado por el Fondo de Cultura Económica (México, 1999). En él encontramos una breve introducción escrita por el autor y catorce láminas fascinantes, cada una con su respectivo título y el comienzo de un posible relato, una frase insólita, tal vez inquietante.

En "Los misterios del señor Burdick" se nos cuenta que hace treinta años, Peter Wenders, un viejo editor ya jubilado, recibió en su despacho a un tal Harris Burdick que le dijo que había escrito catorce cuentos y llevaba un dibujo por cada uno de ellos.

Wenders quedó fascinado con las ilustraciones y le dijo a Burdick que le gustaría leer los cuentos lo antes posible y ver el resto de los dibujos.

"El artista quedó en llevárselos al día siguiente por la mañana y dejó los catorce dibujos con Wenders. Sin embargo, no regresó al día siguiente ni el día después de ése. Nunca más se volvió a oír de Harris Burdick. A lo largo de los años, Wenders trató de averiguar quién era Burdick y qué le había sucedido, pero no pudo descubrir nada. Hasta la fecha, Harris Burdick sigue siendo un misterio absoluto."

Cuenta Van Allsburg que cuando le comentó a Wenders lo difícil que resultaba mirar las imágenes y leer sus epígrafes sin imaginar un cuento, él sonrió y salió de la habitación. Regresó con una caja de cartón cubierta de polvo. Contenía docenas de historias; todas inspiradas por los dibujos de Burdick. Habían sido escritas hacía años por los hijos de Wenders y sus amigos.

En realidad, "Los misterios del señor Burdick" es un álbum que plantea un sugerente juego de creación con el lector. Se trata de catorce dibujos que buscan una historia, catorce propuestas que puede desarrollar el lector... el observador.

Sí. Podemos pasar largo rato contemplando una sola de las imágenes del libro, admirar cada uno de los detalles, imaginar las historias que pueden descubrirse tras ellas. Tal vez escribirlas.

Desde la web de Chris Van Allsburg se accede al concurso de cuentos de "Los misterios del señor Burdick". Allí nos encontraremos con que incluso Stephen King escribió en 1993 un cuento basándose en una imagen de este libro: La casa de la calle Maple.

El escritor e ilustrador Chris Van Allsburg (Grand Rapids, Míchigan, 1949) es autor, entre otros de The Garden of Abdul Gasazi (1979), Jumanji (1981, medalla Caldecott, otorgada al artista más destacado en la creación de un libro-álbum para niños), El expreso polar (1985, también medalla Caldecott) o Zathura (2002).


Imágenes:

 1. Portada del libro "Los misterios del señor Burdick", con la ilustración titulada "Otro lugar, otro tiempo". El epígrafe dice así: "Si había una respuesta, él la encontraría allí".
 2.Ilustración de "Un extraño día en julio": "Lanzó con todas sus fuerzas, pero la tercera piedra rebotó de regreso".
 3. Ilustración de "Capitán Tory": "Movió su farol tres veces y lentamente apareció la goleta".
 4. Chris Van Allsburg.

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Cerezas, manzanas y moras.

Posteado por: El Palomo Miope el 20 may En: Pintura - 1 comentario

El palomo miope lleva mucho tiempo oculto en las cornisas de los viejos edificios de la ciudad, contemplando aburrido el discurrir monótono de los días.

Y, de repente, tal vez animado por el sol y la temperatura primaveral, quizás harto de contemplar su propia imagen en los charcos de las plazas y avenidas, recupera su mirada miope y quiere hacerlo de la mano del amigo Manuel y el artista del que habla en el último comentario en este blog, Antonio Castelló Avilleira, un madrileño nacido en el 72 cuya obra, en un primer golpe de vista, sencillamente impresiona.

El hiperrealismo surge a finales de los 60 en los Estados Unidos como una tendencia radical de la pintura realista que propone reproducir la realidad de manera casi fotográfica, o sin casi.

En aquella época, la tendencia dominante era la abstracción, y el realismo estaba mal visto, porque se consideraba un arte que copiaba de fotografías o de la realidad sin ningún interés.

Sin embargo, artistas como Chuck Close, Malcolm Morley o Richard Estes, desarrollaron técnicas totalmente nuevas de representación de la realidad, consiguiendo resultados siempre asombrosos. Lo que ha venido en llamarse fotorrealismo americano. En España, Antonio López es, sin duda, la figura más relevante de este hiperrealismo mágico.

Dice el crítico Miguel Ángel Gómez Cortés que los óleos de Castelló Avilleira reflejan un aire de nostalgia por un mundo anterior, donde los recuerdos (fotografías, postales, objetos y cartas) permanecen en sombra. En sus cuadros aparecen sulfatadoras, botellas antiguas, regaderas...

El propio Castelló Avielleira responde que intenta rescatar la nostalgia que desprenden: "Me encantan las antigüedades y quiero dejar constancia de todos los elementos y de la atmósfera." "Empecé trabajando la pintura impresionista y poco a poco me fui introduciendo en el realismo y después en el hiperrealismo, donde sigo." Sobre sus composiciones de frutas dice:

"Últimamente estoy trabajando ese tipo de fotorrealismo americano. Me gusta rescatar la grandeza de lo mínimo, la gracia de la curva y el color." Y es verdad. En el fondo, sus cerezas, manzanas y moras, son curvas de color y de luz que rescatan desde lo mínimo la grandeza de la vida sencilla que nos rodea.

Que, a fin de cuentas, es lo que le gusta al palomo miope.

 

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Paisajes múltiples.

Posteado por: El Palomo Miope el 5 sep En: Pintura - 2 comentarios

Al palomo miope le gusta, de vez en cuando, recorrer paisajes imposibles: Puentes, arcos, caminos infinitos, luces, sombras, abismos. Son sueños necesarios para recomponer la propia naturaleza del que quiere volar, de quien quiere disfrutar de todas las visiones posibles de la vida.

Y de las imposibles.

Ana García es una pintora que comenzó su andadura artística como dibujante centrada en el dibujo lineal a tinta.

Su obra estaba centrada en el blanco y el negro, en escaleras que nadie podía saber si subían o bajaban, en puentes infinitos, en árboles secos cuyas raíces alcanzaban el centro del pensamiento firme o de la duda. En perspectivas que alcanzaban la cima proviniendo de la nada como origen de una creatividad sin límites.

Líneas rectas que cerraban un círculo de pensamiento mágico.

Poco a poco, las líneas rectas se fueron transformando, y el blanco y el negro dieron paso a la diversidad de colores y a la luz.

En la actualidad, Ana García está especializada en paisajes imposibles. Continúan en sus obras las escaleras infinitas intentando alcanzar los límites irreales; continúan sus árboles expectantes, ahora abiertos a un futuro luminoso; continúan sus arcos que traspasan las fronteras del pensamiento o las columnas que lo reafirman.

Ha añadido música a su obra: pianos, platillos... Somos capaces de percibir el sonido.

Pero ahora el color impregna los lienzos, llenándolos de luz, nubes y cielos que rodean unas imágenes ensoñadoras para transformarlas en paisajes múltiples.

Así titula su exposición: "Paisajes Múltiples".

Podremos ver su obra de óleos y acuarelas en la exposición que en el Centro Cívico "Estación del Norte" (Expressión artística) tendrá lugar entre el 11 y el 29 de septiembre en Zaragoza.

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En el umbral de la libertad.

Posteado por: El Palomo Miope el 8 may En: Pintura Relatos - 1 comentario

Cuando despertó del coma contempló un techo desnudo y escuchó el monótono ruido de una máquina que hinchaba sus pulmones con un aire tan frágil como artificial. Pronto descubriría que la brisa sólo podría acariciar su rostro.
Le dijeron que a partir de entonces, ésa iba a ser su vida. Y él se habría rebelado si la naturaleza, el azar, o el mismo Dios, no hubieran decidido negarle hasta la posibilidad de la rebelión. Su vida se iba a limitar a contemplar a través de una ventana la vida de los demás.
Desde su inmovilidad absoluta, decidió situarse en el umbral de la libertad.
Por eso dedicó su voz rota y sus pensamientos lúcidos a cultivar las buenas amistades, no para sentirse acompañado mirando el mundo, sino para encontrar entre aquellos amigos la mano que un día, antes o después, le devolvería las riendas de su propia vida, y le abriría la puerta de la libertad.
Jorge León in memoriam.

Puede leerse la noticia en El País o en El Mundo.

Imagen: "On the Threshold of Liberty". René François Ghislain Magritte. 1930.
Óleo sobre lienzo. Museo Boymans van Beuningen. Rotterdam. Holanda.
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Thomas Arvid: El disfrute de los sentidos.

Posteado por: El Palomo Miope el 6 may En: Pintura - 1 comentario

El palomo miope reconoce que no entiende mucho de arte, pero sí sabe distinguir lo que le gusta de lo que no. Lo compara con el vino. El palomo miope tampoco entiende de vinos, pero si un vino le gusta, para él es bueno.
Establecer esta comparación entre el vino y el arte le ha recordado a Thomas Arvid, un artista que ha sabido tender puentes entre esos dos elementos del disfrute, particular y a veces íntimo, de los sentidos. Opina Arvid que el vino es una obra de arte. Por eso quizás ha dedicado su vida y su carrera artística a pintar el vino y los rituales que lo rodean.
Ya comentó aquí el palomo miope a otro singular artista, Steve Smulka, y mencionó la sorprendente habilidad para capturar la luz traspasando el vidrio. Thomas Arvid hace que la luz traspase también el verde de una botella de vino o el rojo de un buen caldo. Las imágenes atrapadas por Arvid en sus óleos sorprenden al espectador por su minuciosidad, por sus detalles, por su absoluta precisión, pero también por la serenidad que aportan sus composiciones.

Thomas Arvid es, además, un buen coleccionista de arte y de vino. El vino es un gran tema. La gente está familiarizada con él. Puede traer a la memoria momentos especiales que han sido rubricados con un brindis y el ligero encuentro de las copas.
Su trabajo está representado en más de cincuenta galerías de los Estados Unidos, Canadá y Japón. Sus coleccionistas pueden ser capaces de esperar años para conseguir un original suyo, pero sus obras también pueden adquirirse en ediciones muy limitadas de giclèe sobre lienzo.
En la actualidad, Arvid y su mujer, Vanessa, capitanean la Thomas Arvid Fine Art, Inc. , una exitosa compañía fundada en 2000, que distribuye las ediciones limitadas y las originales de Arvid a través de todo el mundo, y que lanzó en noviembre de 2004 un libro retrospectivo del trabajo de Arvid: "Arvid: Redefining the Modern Still Life".
Escrito a modo de crónica para ilustrar una de las frases preferidas de Arvid: "La vida sin arte es como una cena sin vino", en él se recorre el estilo del artista desde sus principios, hace más de una década, hasta hoy.

Tras contemplar la imágenes hiperrealistas de Arvid y pasearse entre botellas y copas de buen vino, el palomo miope clava su pico sobre un corcho que retiene el aroma de la bebida de los dioses, extiende sus patas, recoge sus alas, y decide echarse una siesta antes de intentar retomar el vuelo.

Imágenes:
1.- "Elements". 2.- Thomas Arvid en su estudio. 3.- "Three Down".
4.- "Best Case Scenario". 5.- "Unplugged". 6.- "So Napa".
Obras giclèe sobre lienzo. 375 copias firmadas y numeradas.
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Un anuncio en un escaparate.

Posteado por: El Palomo Miope el 4 may En: Pintura Relatos - sin comentarios

Siempre había temido el momento de no poder decir hasta mañana a sus compañeros de trabajo. Se imaginaba la jubilación como algo, además de lejano, hueco y sin sentido: el final de la vida útil. El trabajo había llenado su existencia, mucho más que la familia fracasada.
Nada más cerrar la puerta, sintió que el corazón palpitaba de manera diferente. En su memoria se iban atropellando los buenos y los malos momentos de aquellos cuarenta y dos años. En el bolsillo de la americana, el reloj grabado con el nombre de la empresa, una fecha y un agradecimiento, también dejaba sentir sus latidos.
Ya en la calle, contempló los edificios que se elevaban hacia un cielo plomizo, y la acera y los coches y las personas que caminaban aceleradas, siempre con asuntos tan urgentes y tan importantes. Tan vitales.
A pocos pasos del portal que acababa de abandonar para siempre, se quedó mirando un cartel que le hizo enderezar la espalda y abrir una sonrisa:

CURSO DE DIBUJO Y PINTURA
Abierto plazo de matrícula
Precios especiales para niños y jubilados

Imagen: "La alegría", de Albert Rafols Casamada (1998).
Acrílico sobre lienzo. 200 x 200 cm. Galería Joan Prats..
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Smulka: la mirada transparente.

Posteado por: El Palomo Miope el 30 abr En: Pintura - 1 comentario

Al palomo miope no le gusta posarse entre objetos delicados, pues teme que su torpeza cause algún daño irreparable. Sin embargo, cuando está entre frascos, botellas, copas u otros objetos de cristal, siente que a través de ellos ve la vida con mucha más claridad, como si de una lente correctora se tratara.

Por eso le gusta contemplar las pinturas de Steve Smulka que, con una habilidad sorprendente y una técnica muy depurada, consigue imágenes casi mágicas, en las que la luz parece traspasar el lienzo para llegar pura a nuestra mirada. Durante la contemplación, el palomo acerca sus ojos miopes al lienzo hasta rozarlo con el pico para asegurarse de que no se trata de una fotografía, sino de la increíble precisión de las pinceladas del artista, que reproduce con un realismo imponente los tarros, sifones o quinqués.

Smulka, que nació en Detroit en 1949, se instaló con dieciocho años en Nueva York para estudiar en The School of Visual Arts. Allí trabajó como ayudante del pintor Bob Stanley, limpiando sus pinceles y preparando sus pinturas. Stanley le presentó a personajes como Roy Lichtenstein o Walter de Maria. Completó sus estudios en la Universidad de Massachusetts con un Master of Fine Arts, y después de graduarse volvió nuevamente a Nueva York para continuar su carrera artística.

En 1978 realizó su primera exposición en el Soho Center of Arts y desde entonces su obra goza de un reconocido prestigio tanto en América como en Europa o Japón, formando parte de importantes colecciones públicas o privadas.

En 1990 conoce a la que será su esposa, Ginny, y pasan un mes en Italia disfrutando del arte y la gastronomía. Por aquella época, tenían una casa en el campo, y comenzaron a recoger viejos objetos de cristal. Smulka quiso demostrar los efectos de la luz, y para ello, según él, sólo necesitaba la luz natural de una buena ventana. Opina que se puede conseguir más realismo con una pintura que con una fotografía, porque la ilusión del espacio no es la misma.

"Cuando estaba en la escuela, mi fantasía era exponer en una galería. Una vez que ocurrió esto y empecé a vender las pinturas, ya no necesité fantasear más con el futuro."


En la actualidad es profesor de dibujo y anatomía de la escuela de artes visuales de Nueva York y tiene su estudio en South Salem. Su trabajo se ha popularizado mucho en los últimos años desde que empezó a producir impresiones limitadas de imágenes giclée (reproducciones de arte con impresión digital de alta calidad, técnica que se está desarrollando con fuerza en Estados Unidos).

Imágenes:
Splendor in the Glass, Heat Wave, Hurricanes, Penumbra,
Made in America, Perfectly Clear, Closing Ranks.
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La cama.

Posteado por: El Palomo Miope el 16 abr En: Pintura Relatos - 1 comentario


Sobre aquella cama descubrieron por primera vez sus cuerpos, la pasión, la fogosidad de la juventud. Entre sus sábanas se alojaron ilusiones, proyectos, complicidades.
Sobre aquella cama vivieron cálidos encuentros que dieron sus frutos cargados de esperanzas.
Sobre aquella cama empezaron a conocer la desidia, los reproches y el rencor. Los gritos y los silencios.
Sus manos temblorosas manchadas de sangre contemplaban un cuerpo inerte, con los ojos inyectados de terror, que yacía sobre aquella cama.

Imagen: "Cama", de Antón Goyanes. 1984. Óleo sobre lienzo. 130 x 97 cm. Colección Caixanova.
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